lunes, 14 de noviembre de 2011



Templo de cenizas,
pasan por grietas,
soplan personas en tus brasas.

Sin dios que guardar,
santos ni pecadores,
de austeridad su interior.

Gélida candela ofrece
sus mejores intenciones.

Botella como confesionario,
cortas sábanas dejan pies
a merced del invierno.

Limosnas y sonrisas
no calentaron su alma,
temió necesitar compañía.

Cambio confianza,
para vivir en soledad.

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