lunes, 11 de enero de 2010



Manantial eterno
Aguas cristalinas
Fondo repleto de vida
Piedras, peces, despojos
Todos necesarios
Permiso pido
Para saciar mi hambre y sed
Y seguir el cauce hasta llegar al bosque
Donde existe el necesario musgo
la sombra de los altos árboles
pequeños rayos de luz agradezco
del regazo de unas raíces
recibo una invitación
¿Quién soy yo para rechazarla?
Tomo asiento
Escucho los latidos,
Los latidos de algo que no necesita corazón
Para mostrarme que vive
Tomo su infinita mano y sin tiempo ni espacio
Desaparezco y soy…

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